En tus propias palabras, no con un formulario de casilleros. Podés cargar más de una necesidad y más de un aporte, cada uno con su propia modalidad (a distancia, en persona, o cualquiera de las dos) — el motor los evalúa por separado, no como un combo único.
Vinculá tu LinkedIn, tus badges de Credly, o tu cuenta de Telegram — nunca todo o nada. Cada verificación suma peso a tus matches, pero podés empezar sin ninguna y sumarlas después, cuando quieras.
Por expertise, identidad, credenciales, presencia y actividad reciente — nunca por parecido. De hecho, penalizamos activamente que dos perfiles sean demasiado similares: el objetivo es complementar, no espejar. El cruce corre en tiempo real, cada vez que alguien nuevo confirma su email o edita su perfil — no hay que esperar un lote programado.
Por email, Telegram o WhatsApp, según lo que hayas configurado. Nunca un puntaje en bruto — siempre la razón concreta detrás de la coincidencia, para que puedas decidir vos si vale la pena seguirla.
El resultado real que reportás alimenta al motor, para que el próximo match sea todavía más preciso — el sistema aprende de conexiones concretadas de verdad, no de que alguien haya tocado "me interesa".